viernes, 26 de diciembre de 2014

Efímero

Prefiero el relato largo al corto, prefiero la novela al cuento. La novela me da felicidad durante más tiempo; sin embargo, las novelas que más me han gustado las he leído en poco tiempo. Me entristece terminar una novela y no saber qué más va a pasar, me gusta imaginar qué fue del personaje, me perturba no saber qué sigue, sueño con ello. Me enojo con los escritores por no contarme más. Necesito prolongar el momento, la historia. Me molesta comprar libros de poesía o cuentos por lo poco que me van a durar, necesito involucrarme más.

Me encantan los conciertos, no me gusta que terminen, aborrezco la sensación de que algo que he disfrutado tanto termine. Me molesta la impaciencia de que ocurra algo que sé que va a durar poco. Las esperas en los aeropuertos para volver a casa me enojan, hay cierta ansiedad en la espera de algo que ha terminado, ¿tanta ilusión para sólo unos días? He sentido tantas cosas por gente con quien sólo he estado algunas horas, algunos días, me he reclamado tanto por ello, quién siente tanto en unas horas, qué intensidad tan innecesaria. 

Gasto tiempo pensando en lo que fue una felicidad efímera. Tengo un deseo por que los momentos perduren, me molestan las formas breves. Quiero extender este texto, sigo sin entender.

lunes, 31 de marzo de 2014

Le habito y escribo

La vida a veces es muy pretenciosa, la escritura lo es, yo lo he sido, el amor puede serlo. Me he cansado y lo he vuelto a intentar, he abierto mi corazón. Las ganas de amor se han ido y han vuelto, a veces también cansan las aventuras. Me he visto en otros rostros y he querido escribir historias con quien no quiso escribir ni una página conmigo. He jugado y me han jugado, a veces sí funcionó: cuando ambos jugamos.

Empecé a querer, jugué y casi pierdo, nos perdemos. Hemos rescatado el juego cuando estamos a punto de perderlo, nos salvamos y nunca nos soltamos. Hicimos trampa, el juego terminó, qué bien. Nos vivimos. Le he escrito y lo he borrado, las letras que salen a la luz no se borran. La vida no es fácil, no. Lo veo, me ve, me besa, lo beso, nos dormimos.

Otro día, no es rutina, estamos en lo cotidiano, empiezo y termino en él, él en mí. Es nuestra la vida. Ya no juego, no lo juego, lo habito, nos habitamos. Comencé la novela, escribo.





lunes, 15 de julio de 2013

¿Qué deja el amor cuando se va?

Responder la pregunta que le da título a este post parece sencilla: Deja dolor. Y sí, pero, ¿qué más? No estoy hablando de los primeros meses, esos llenos de lágrimas, de preguntas sin respuesta, de noches sin dormir y vacíos en el estómago. Hablo de cuando el amor por ambas partes se fue, cuando ya no duele. Hablo de las cicatrices que deja.

Puede suceder meses o años después, pero termina haciéndose presente cuando un nuevo amor está a la vista. El ex amor es celoso y pasa a saludar a recordarte que ahí estuvo, sale a flote y te recuerda que alguna vez confiaste y te defraudaron. Te recuerda que el amor eterno no existe y que los "parasiempres" son para un ratito. Te recuerda qué tan vulnerable eres cuando se quiere de verdad, te recuerda que puedes caer.

¿Qué deja el amor cuando se va? Miedo.

martes, 9 de julio de 2013

Habitar

Me formé de momento, no sabía quién era, dónde estaba ni cuál era mi camino. Creo que había otras igual a mí allí dentro y digo creo porque nunca me vi pero no tenía por qué ser distinta. Ellas no hablaban, estaban silenciosas, en su rostro veía tristeza. Todas iban saliendo poco a poco, ¿a dónde iban? No sé, nunca ninguna regresó para contármelo. En cambio yo no podía salir, y veía que a otras les pasaba igual. Descubrí que unas sí hablaban y nos unimos, eran pequeñas y acuosas. Juntas decidimos que no podíamos seguir ahí, teníamos miedo de morir al salir de ese lugar que tan bien nos albergaba.

Encontramos un lugar oscuro, cálido, húmedo-como nosotras- y lleno de eco, he oído decir que los que viven afuera lo llaman garganta y he descubierto que aquí habitan las ganas de olvidar lo que no se olvida.

sábado, 6 de julio de 2013

Día a día

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar" -J. M. Serrat

Los "siempres" son probablemente una de las mentiras más grandes que se han inventado. ¿Cuántas veces no hemos tenido un "amor de la vida" con el que vamos a estar "para siempre"? Y casualmente esos son esos los amores más cortos, "amores eternos" de 2 semanas.

Yo decía que me lastimaron pero lo cierto es que fui yo la que se dejó lastimar pero aprendí, a la fuerza pero sí. Aprendí que el pasado te forma pero no te determina y que querer no es un error, al contrario. Aprendí a querer poco a poco, con cuidado pero sin dolor. 

Yo aprendí y no espero eternidad, ni querer para siempre, yo -a él-doy "por ahora" diarios, formando caminos.

sábado, 20 de abril de 2013

Hace un año.

Toma tanto tiempo comprender, mejor dicho: perdemos mucho tiempo intentando comprender lo incomprensible, lo que no estuvo en nuestras manos. Durante un año me he estado preguntando qué pasó, jamás lo supe. Durante un año he ido pegando los pedazos de mí que permití que dejaran por ahí tirados. Durante un año he ido recuperando la fuerza que perdí caminando por una senda llena de laberintos, que no llevaban a ningún lado.
Hoy no extraño pero sí recuerdo. Ya no dueles pero sí duele. Duele como un hueso que me lastimé hace tiempo, que cala cuando hace mucho frío, recordándome que alguna vez me rompí.




domingo, 10 de febrero de 2013

Del vegetarianismo, casi vegetarianismo o lo que sea.

Mucha gente deja de comer carne por los animales, que si sus derechos, que si te hacen daño, que si esto, bla bla. Yo no, al menos no en un principio. En enero del año pasado dejé de comer carne roja por mero reto, en ese entonces andaba con un tipo que no comía carne roja y no podía entenderlo. No podía entender cómo había aguantado más de medio año andar con alguien-o sea yo- que se comía unos cortes enormes de carne, ¿cómo chingados no se le antojaba? Entonces me dije: no debe de ser tan difícil y me propuse dejar de comer carnes rojas un mes. La primera semana fue horrible, HORRIBLE. Mi mamá hizo birria, fui a dos carnes asadas y yo babeando mientras me comía cualquier cosa. Los días posteriores no fueron tan malos, tan no fueron malos que ese mes de "reto" se extendió y ahora llevo casi 14 meses sin carne roja y 2 sin aves.

El no comer carne trae muchas ventajas pero yo no soy una promotora del vegeterianismo-o casivegetarianismo porque sí como pescado- así que no lo haré. Claro que con el paso del tiempo ves muchos documentales y lees del tema. Sí,  me molesta cómo tratan a los animales y es una razón por la cual no me los como. Entre otras muchas razones que tengo para no comer carne es  que ahora no me puedo imaginar comerme un animal con el que siento empatía. Sí sí es muy cursi pero es la verdad, ya no puedo. Aunque algunas veces se me antoje, sobre todo cuando voy con alguien a los tacos y huelo la carne al carbón y yo, comiendo una quesadilla con guacamole.

Lo más chistoso de no comer carne es la reaccción de la gente cuando se entera. En verdad, parece que estás diciendo que secuestras niños, los torturas y luego te los comes. Las preguntas son chistosas "¿cómo aguantas?", "¿qué comes?"(como si no hubiera naaada más que carne para comer en este mundo), "¿No te deprimes?"(suena ridículo pero sí, me lo han preguntado). La reacción siguiente es intentar antojarme la comida. Tres cuartos de las cosas no se me antojan así que no hay problema pero es chistoso ver cómo intentan.

Por otro lado hay amigos que se burlan, se burlan porque yo era una persona que se comía todo, literal TODO. Era fan del chicharrón prensado, los tacos de tripa, carnitas, al pastor, cochinita pibil, asada y en general los tacos. Sí, después de más de un año todavía hay amigos que no entienden cómo le hago y francamente creo que nunca, nunca lo van a entender.  

Hay gente que cree que los voy a tratar de convencer, hay un dicho muy sabio, un proverbio chino seguramente que dice "Cada quien hace de su culo un tambor y deja que se lo toque quien quiera" pues esa frase también la aplico en la alimentación; que cada quien haga lo que le venga en gana. La última y más chistosa reacción es la gente que de disculpa por comer carne frente a mí o me pregunta que si no me molesta ja ja ja, sí así: "Oye, ¿pero no te molesta si pido carne?" .

En fin, no sé si dure toda la vida con este régimen alimenticio pero mientras dure seguramente me seguiré encontrando con algunas expresiones chistosas que por acá escribiré.



¿Ven?, ¿cómo me voy a comer algo así?