Este nuevo 2013 trae con él esperanzas, promesas, reencuentros y sobre todo sorpresas que me hacen darme cuenta que uno nunca debe de decir nunca.
lunes, 7 de enero de 2013
Chau año.
Como cada año éste llega con sus infinitas posibilidades de cambiar, dejar de lado lo que el pasado no nos gustó. El 2012 me dejó tanto dolor, de ése que carcome absolutamente todo, nunca algo me había hecho sentirme así. Recordar ese dolor es darme cuenta de lo viva que estoy, sufrir me hizo ser humana, me hizo ser fuerte. Dos mil doce me hizo darme cuenta de lo capaz que soy para tantas cosas, me dejó el concierto que durante tanto tiempo anhelé, nuevas amistades, viajes, metas pero sobre todo esto predomina el dolor que me quitó el sueño, el hambre y a veces hasta las ganas de vivir. Me dejó también las ganas de que se quedara en el olvido porque en definitiva ha sido el peor año hasta ahora. Me enseñó que olvidar es la única forma de perdonar.
Este nuevo 2013 trae con él esperanzas, promesas, reencuentros y sobre todo sorpresas que me hacen darme cuenta que uno nunca debe de decir nunca.
Este nuevo 2013 trae con él esperanzas, promesas, reencuentros y sobre todo sorpresas que me hacen darme cuenta que uno nunca debe de decir nunca.
domingo, 25 de noviembre de 2012
C´est la vie
¡Ay! tantos cambios, tantos ciclos. Hago tarea, tomo café y escucho a Kings of Convenience y pienso en lo que se suponía que debía de ser mi vida ahora. Tanto que planeé, planeamos y hoy no existe nada. Los planes futuros no lo incluyen y eso no duele, no pesa pero sí es motivo de reflexión. Es increíble cómo dos personas pueden querer algo con todo el corazón y al final pasa algo ¿qué es? no sé pero hay algo que de pronto ¡pum! explota y lastima.
De verdad agradezco lo que está pasando en mi vida, amo con todo el corazón ser quien y cómo soy. Me reconozco capaz de muchas cosas que jamás hubiese imaginado. En las últimas semanas me he dado cuenta que las lágrimas ya no fluyen como antes, llorar me es difícil y a veces es terrible retener las lágrimas. Pero cuando salen es una sensación tan honesta y liberadora. He aprendido a llorar por cosas que valen la pena como la alegría de ver a alguien o el escuchar una canción hermosa; llorar porque las sonrisas no me son suficientes. Aprendí que no merece la pena llorar por quien hace daño.
Hace unos días escribí un cuento. Uno que hablaba de una espalda llena de lunares, de las formas que se iban haciendo con ellos y las infinitas posibilidades que habitaban allí. Uno que hablaba de la palabra jamás y allí escribí "he deseado tantas veces que el jamás sea cierto ; pero yo, yo tampoco puedo asegurarlo".
De verdad agradezco lo que está pasando en mi vida, amo con todo el corazón ser quien y cómo soy. Me reconozco capaz de muchas cosas que jamás hubiese imaginado. En las últimas semanas me he dado cuenta que las lágrimas ya no fluyen como antes, llorar me es difícil y a veces es terrible retener las lágrimas. Pero cuando salen es una sensación tan honesta y liberadora. He aprendido a llorar por cosas que valen la pena como la alegría de ver a alguien o el escuchar una canción hermosa; llorar porque las sonrisas no me son suficientes. Aprendí que no merece la pena llorar por quien hace daño.
Hace unos días escribí un cuento. Uno que hablaba de una espalda llena de lunares, de las formas que se iban haciendo con ellos y las infinitas posibilidades que habitaban allí. Uno que hablaba de la palabra jamás y allí escribí "he deseado tantas veces que el jamás sea cierto ; pero yo, yo tampoco puedo asegurarlo".
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Reconocer lo que a uno le duele.
Últimamente he estado jugando a un rol de ser siempre la fuerte. Es muy cierto que las experiencias golpean y hacen más fuerte, soy más fuerte; eso sin duda pero a veces también tengo que poner un alto y reconocer lo que siento. Mi corazón se emocionó, pensó y soñó con que tal vez podía volver a sentirse pleno con alguien, lo sintió, lo vivió y fue feliz durante algunos días, semanas. Cuando de pronto todo ¡pum! se desvaneció, no sé en qué momento ni sé con exactitud la razón, lo que sí sé es que aunque a veces el dolorcito quería salir yo lo frenaba y no hay peor cosa que hacer eso. Por eso, justo por eso es que escribo, porque la única manera de sacar lo que se siente; al menos para mí, es escribiendo. Ayer me di cuenta que sí me dolió, que sí me lastimó, que aunque jamás podría dejarme caer de nuevo sí me di un tropezón. Para mi suerte no estaba enamorada, estaba ilusionada así que ya pasó. Es sólo que reconocer que algo sí dolió no me hace débil, me hacen humana.
Una vez más reitero el compromiso que me hice hace tiempo Facta non verba, porque las palabras joden, me han jodido las palabras de otros.Cambios, cambios, ciclos, nuevas personas, nuevas vidas, nuevos vientos, nuevos proyectos. Pensé en declarar mi corazón fuera de servicio, en cerrarme completamente a lo que pudiese llegar pero pensándolo bien y como dice el buen Jorge Drexler "... ya está en el aire girando mi moneda y que sea lo que sea..."
lunes, 19 de noviembre de 2012
Ortografía para no tan dummies
Tengo varios amigos que escriben muy padre y se nota que les interesa la ortografía porque ponen acentos y todo pero la mayoría cometen los mismos errores. Al ver lo repetitivos que son acá se los enlisto. Si no te importa un coño la ortografía no te preocupes en seguir leyendo.
Éste/este, ésta/esta.
He visto que escriben: Éste texto que escribí.
En ese caso "este" no se acentúa porque está acompañando al sustantivo, sólo se acentúa cuando está en el papel de sustantivo.
Ejemplo: Esta casa es grandísima.
El niño salió corriendo muy rápido y éste se estrelló con la pared.
Exactamente lo mismo pasa con esta/ésta, ese/ése, ésa/esa y aquél/aquel.
Estos, esos, estas, esto, esas nunca se acentúan.
Acentuación en monosílabos.
Tú/tu, mí/mi, él/el.
Se acentúan cuando se refieren a una persona y no se acentúan cuando denota propiedad.
Ejemplo: Tú eres muy linda
Tu carro está descompuesto.
He notado que hay muchísima gente que acentúa la palabra "ti", ésa NUNCA lleva acento. Tampoco llevan fui y fue.
Sí/si
Cuando "sí" lleva acento es afirmación, cuando no lo lleva es posibilidad. Esto puede cambiar totalmente el sentido de una frase.
Ejemplo: Sí voy a ir pero no sé si me dejen.
Estos son los errores más comunes que he visto entre gente que sí acentúa, ojalá les sirva de algo.
Éste/este, ésta/esta.
He visto que escriben: Éste texto que escribí.
En ese caso "este" no se acentúa porque está acompañando al sustantivo, sólo se acentúa cuando está en el papel de sustantivo.
Ejemplo: Esta casa es grandísima.
El niño salió corriendo muy rápido y éste se estrelló con la pared.
Exactamente lo mismo pasa con esta/ésta, ese/ése, ésa/esa y aquél/aquel.
Estos, esos, estas, esto, esas nunca se acentúan.
Acentuación en monosílabos.
Tú/tu, mí/mi, él/el.
Se acentúan cuando se refieren a una persona y no se acentúan cuando denota propiedad.
Ejemplo: Tú eres muy linda
Tu carro está descompuesto.
He notado que hay muchísima gente que acentúa la palabra "ti", ésa NUNCA lleva acento. Tampoco llevan fui y fue.
Sí/si
Cuando "sí" lleva acento es afirmación, cuando no lo lleva es posibilidad. Esto puede cambiar totalmente el sentido de una frase.
Ejemplo: Sí voy a ir pero no sé si me dejen.
Estos son los errores más comunes que he visto entre gente que sí acentúa, ojalá les sirva de algo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
El pasado pisándome los talones.
Nunca se acaba de ir porque yo nunca acabo de llegar. Y si nunca termino de llegar es porque él se encargó de alejarme lo suficiente. Dejé tantos prejuicios, tantos miedos de lado pero él se encargó en darme uno y mil miedos más, una razón para hacerme a un lado. A veces el pasado te persigue y otras veces lo buscas, en mi caso; por desgracia, sucedieron ambas cosas. La vida se ríe de mí, me lleva a situaciones las cuales jamás imaginé y fue así que años después se me terminó de caer la venda, porque los viejos trucos nunca mueren y a pesar de creerme gran conocedora de ellos fui una víctima.
Decepcionarme poco a poco de alguien que quise tanto y me hizo tanto daño es terrible a pesar de que el amor ya no esté; o tal vez sí, como me decía hoy alguien "el amor tiene tantos escenarios" y tal vez es así y tiene distintas maneras de manifestarse. Me enfrenté al pasado sabiendo que nunca volverá a ser presente y aún así recibí tantas mentiras, por eso tengo este dolor que no puedo callar, que no se puede sedar. Duele tener un manojo de dudas, de reclamos y sólo tragarlas porque sé que no voy a llegar a ningún lado y sólo obtendré excusas y más mentiras por respuestas. Ya lo dijo bien él, esta historia terminó hoy y lo agradezco, no podría aguantar una mentira más, no podría aguantar más letras hermosas con sabor a falacia.
Sé que esto pasará rápido porque no me duele él, me duele el engaño y sobre todo porque soy de las mujeres que como girasol, siempre está buscando la luz.
Decepcionarme poco a poco de alguien que quise tanto y me hizo tanto daño es terrible a pesar de que el amor ya no esté; o tal vez sí, como me decía hoy alguien "el amor tiene tantos escenarios" y tal vez es así y tiene distintas maneras de manifestarse. Me enfrenté al pasado sabiendo que nunca volverá a ser presente y aún así recibí tantas mentiras, por eso tengo este dolor que no puedo callar, que no se puede sedar. Duele tener un manojo de dudas, de reclamos y sólo tragarlas porque sé que no voy a llegar a ningún lado y sólo obtendré excusas y más mentiras por respuestas. Ya lo dijo bien él, esta historia terminó hoy y lo agradezco, no podría aguantar una mentira más, no podría aguantar más letras hermosas con sabor a falacia.
Sé que esto pasará rápido porque no me duele él, me duele el engaño y sobre todo porque soy de las mujeres que como girasol, siempre está buscando la luz.
martes, 25 de septiembre de 2012
Volver, despacio.
Tanto tiempo viví esperando a que llegara lo que no llega, lo que aún no sé si llegará. Se nos ha dicho que debemos de ser pacientes, que tenemos que esperar a que sea el momento, pero ¿cuándo es eso? una vez alguien me dijo <<¿cuánta agua debes de sacar de un pozo antes de secarlo? Tal vez lo mismo que aguanta un hombre antes de dejarlo ir todo>> desde allí me di cuenta que yo era un pozo con muchísima agua, uno que podía seguir medio lleno aunque fuese la peor época de sequía.
Tantas veces deseé que volviera aunque fuese despacio, quise saber si todo lo que viví fue cierto, quise estancarme en el pasado y por estar deseando eso me perdí. Sí, me perdí de mi vida y me fui a un lugar donde no era yo y donde en definitiva no era feliz, me perdí entre mis lágrimas, el dolor, las desesperación de no entender qué era lo que pasaba. El no saber qué pasó. Me perdí esperando a que volviera eso que no estaba en mis manos. Me perdí a mí y me sequé, fue la única manera de dejar ir todo.
Hoy ya no espero a que vuelva despacio, ni rápido, ni nada. Sigo sin saber qué pasó pero eso ya no me quita el sueño, duermo tranquila. Hoy sé que la única que está volviendo soy yo, despacio, despacito. Más cautelosa, con menos sonrisas(pero más seguras), con pasos firmes. Hoy estoy regresando conmigo, porque me he vuelto a encontrar.
Tantas veces deseé que volviera aunque fuese despacio, quise saber si todo lo que viví fue cierto, quise estancarme en el pasado y por estar deseando eso me perdí. Sí, me perdí de mi vida y me fui a un lugar donde no era yo y donde en definitiva no era feliz, me perdí entre mis lágrimas, el dolor, las desesperación de no entender qué era lo que pasaba. El no saber qué pasó. Me perdí esperando a que volviera eso que no estaba en mis manos. Me perdí a mí y me sequé, fue la única manera de dejar ir todo.
Hoy ya no espero a que vuelva despacio, ni rápido, ni nada. Sigo sin saber qué pasó pero eso ya no me quita el sueño, duermo tranquila. Hoy sé que la única que está volviendo soy yo, despacio, despacito. Más cautelosa, con menos sonrisas(pero más seguras), con pasos firmes. Hoy estoy regresando conmigo, porque me he vuelto a encontrar.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Facta non verba, la importancia de las palabras
Hace no no mucho me puse a pensar hace cuánto me gustan las letras y la respuesta fue sencilla: desde que tengo memoria. Era de esas niñas que se quedaba leyendo a la hora del recreo en vez de salir a jugar, me emocionaban los fines de semana porque eran días de quedarme en la cama leyendo a Julio Verne o a Charles Dickens. Ya de grande caí en cuenta que hay nombres que te determinan, y el mío siendo un verbo me determinó y creo un lazo entre las palabras y yo.
Hoy vivo de y para las palabras, tanto en la universidad como en el trabajo. Respiro letras por los ojos y las exhalo por los dedos. Trato que las cosas se digan de la mejor manera posible estéticamente hablando y admiro a aquellos que logran decir lo que he pensado de una manera que yo jamás hubiera podido. Pero en la vida cotidiana las cosas son muy distintas, he aprendido a sólo decir cosas que pueda cumplir, no decir cosas de las que me pueda arrepentir.
Hace algún tiempo me tatué "Facta non verba" (hechos no palabras) porque la vida me enseñó a golpes (o a arrastramientos como me dijo alguien) que por más hermosas que sean las palabras de alguien lo que valen son las acciones. No me eximo de culpas, yo también he sido de esas que se aprovechan sólo por lo bien que suenan. Ese tatuaje es una cicatriz con la cual me hice la promesa de no volver a hacerlo ni permitirme creer en palabras sin acciones, en no vivir esperando lo que me dicen.
He vivido en la más sana sinceridad, con plena conciencia y sobretodo convicción en cada una de las palabras que salen de mí, de mi boca y de mis dedos; en el aspecto personal, claro. Uno debe de tener la claridad de que las palabras pueden arruinarle la vida a alguien y sí, es muy fácil hablar; sobre todo para los que se nos da la retórica, pero no se puede ni se debe jugar con las palabras. Ya que estas implican valentía, coraje. Coraje para cumplir absolutamente todo lo dicho porque las palabras se quedan en el aire y no son válidas sin actos que las corroboren.
Uno no puede ir por la vida diciendo lo que siente y cree sólo en el momento ¿cuántas personas conocemos que van cambiando de religión como si fuese una moda? ¿o las que cambian de "amores de la vida" como si cambiaran de celular? O las que van cambiando de filosofía de vida cada año y que peor aún, hablan y hablan de lo maravillosa que es si filosofía ppero sólo es de dientes para afuera. Se vale buscar lo que nos hace felices, pero la incongruencia hace que perdamos credibilidad. Todos nos hemos contradicho en algún punto de nuestra vida y es válido, lo que en definitiva no es valido es lastimar a los demás por lo que sentimos y/o pensamos en el momento. No es que uno lastime con alevosía y ventaja simplemente que a veces no se tiene la suficiente madurez. Para hablar uno debe de ser lo suficientemente maduro y no vivir egoístamente a favor sólo de nuestros intereses y necesidades del momento ya que todo lo que decimos tiene un resultado, causa y efecto.
Agradezco a la vida que me ha hecho entender todo esto y sobretodo me ha hecho ser una mujer fuerte y franca, lo suficientemente madura para pensar y validar absolutamente todo lo que digo. Desde que adopté esta filosofía de vida me siento mucho más íntegra y segura, aunque los golpes y decepciones son mucho peores. A la mala he aprendido a callar y sólo decir lo necesario, lo que puedo comprobar y validar con mi manera de actuar. Aprendí a disfrutar el día a día y aprovecharlos al máximo, el aquí y el ahora, Carpe Diem. He amado, sufrido y anhelado como pocas personas pero como dijo Eráclito, Panta rei (todo fluye) y lo que ayer dolió hoy dolerá menos, es sólo cuestión de estar seguro que se hizo lo correcto, levantar la cara y seguir adelante.
Hoy vivo de y para las palabras, tanto en la universidad como en el trabajo. Respiro letras por los ojos y las exhalo por los dedos. Trato que las cosas se digan de la mejor manera posible estéticamente hablando y admiro a aquellos que logran decir lo que he pensado de una manera que yo jamás hubiera podido. Pero en la vida cotidiana las cosas son muy distintas, he aprendido a sólo decir cosas que pueda cumplir, no decir cosas de las que me pueda arrepentir.
Hace algún tiempo me tatué "Facta non verba" (hechos no palabras) porque la vida me enseñó a golpes (o a arrastramientos como me dijo alguien) que por más hermosas que sean las palabras de alguien lo que valen son las acciones. No me eximo de culpas, yo también he sido de esas que se aprovechan sólo por lo bien que suenan. Ese tatuaje es una cicatriz con la cual me hice la promesa de no volver a hacerlo ni permitirme creer en palabras sin acciones, en no vivir esperando lo que me dicen.
He vivido en la más sana sinceridad, con plena conciencia y sobretodo convicción en cada una de las palabras que salen de mí, de mi boca y de mis dedos; en el aspecto personal, claro. Uno debe de tener la claridad de que las palabras pueden arruinarle la vida a alguien y sí, es muy fácil hablar; sobre todo para los que se nos da la retórica, pero no se puede ni se debe jugar con las palabras. Ya que estas implican valentía, coraje. Coraje para cumplir absolutamente todo lo dicho porque las palabras se quedan en el aire y no son válidas sin actos que las corroboren.
Uno no puede ir por la vida diciendo lo que siente y cree sólo en el momento ¿cuántas personas conocemos que van cambiando de religión como si fuese una moda? ¿o las que cambian de "amores de la vida" como si cambiaran de celular? O las que van cambiando de filosofía de vida cada año y que peor aún, hablan y hablan de lo maravillosa que es si filosofía ppero sólo es de dientes para afuera. Se vale buscar lo que nos hace felices, pero la incongruencia hace que perdamos credibilidad. Todos nos hemos contradicho en algún punto de nuestra vida y es válido, lo que en definitiva no es valido es lastimar a los demás por lo que sentimos y/o pensamos en el momento. No es que uno lastime con alevosía y ventaja simplemente que a veces no se tiene la suficiente madurez. Para hablar uno debe de ser lo suficientemente maduro y no vivir egoístamente a favor sólo de nuestros intereses y necesidades del momento ya que todo lo que decimos tiene un resultado, causa y efecto.
Agradezco a la vida que me ha hecho entender todo esto y sobretodo me ha hecho ser una mujer fuerte y franca, lo suficientemente madura para pensar y validar absolutamente todo lo que digo. Desde que adopté esta filosofía de vida me siento mucho más íntegra y segura, aunque los golpes y decepciones son mucho peores. A la mala he aprendido a callar y sólo decir lo necesario, lo que puedo comprobar y validar con mi manera de actuar. Aprendí a disfrutar el día a día y aprovecharlos al máximo, el aquí y el ahora, Carpe Diem. He amado, sufrido y anhelado como pocas personas pero como dijo Eráclito, Panta rei (todo fluye) y lo que ayer dolió hoy dolerá menos, es sólo cuestión de estar seguro que se hizo lo correcto, levantar la cara y seguir adelante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)