sábado, 5 de febrero de 2011

Viceversa

Así me siento en este momento aunque claro, me encantaría que fuera distinto.

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

-M. Benedetti

lunes, 10 de enero de 2011

Casualidad.

Una de mis películas favoritas es “Los amantes del círculo polar”, una historia diferente llena de “casualidades”. Desde que la vi me sentí identificada con ciertas frases en especial dos de ellas: “Podría contar mi vida uniendo casualidades” y “…estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande”.
Creo que todos podríamos unir nuestras vidas uniendo casualidades, definitivamente el mundo es chico y pasan cosas que no ns atrevíamos siquiera a imaginar. Pero esta vez quiero escribir de la segunda frase, desde hace un tiempo me he preguntado demasiado que me estaba queriendo decir la vida, por qué cuando hay cosas que parecen estar perfectas al final son todo lo contrario, por qué cuando creo ser feliz en realidad es un sentimiento efímero, sin importancia. Hoy lo sé, hoy se que a veces te tienen que dar una probadita de algo para que cuando llega lo verdadero lo sepas reconocer, cuántas veces no nos hemos sentido enamorados y en un abrir y cerrar de ojos dejamos de estarlo. Sin embargo ya que nos ha pasado eso sabemos distinguir que es lo verdadero, lo que nos va a quedar, cual va a ser ese amor que nos va a alumbrar la vida o nos la va a terminar de joder. Justamente eso me pasó, por más que me negué a creerlo ya lo sentí y ya son ya dos años con dos meses llenos de casualidades, casualidades que se siguen dando. No soy religiosa pero creo en Dios y por ahí me dijeron que Dios no está haciendo tonterías por el mundo, se que no todo se nos va a poner en la palma de la mano, hay que darle un empujoncito a la vida, hay que ser valientes hay que saber tomar el camino correcto y yo… yo ya lo decidí, por qué lo vale, por qué no hay cosa peor que el "hubiera". Y si… definitivamente encontré la casualidad de mi vida, la más grande.



"Todo caduca con el tiempo. El amor también. La gasolina del coche, por ejemplo: si olvidas que se va a acabar te dejará tirado en medio del campo. [..]



- Yo te voy a querer siempre, y si se acaba la gasolina me muero."

domingo, 2 de enero de 2011

2010

He estado un poco rejega a escribir acerca de este año, pero aquí va:
Este 2010 definitivamente ha sido el año más intenso que he tenido, viví cosas que jamás pensé. Se divide básicamente en dos partes: voluntariado y Tijuana. Durante el voluntariado tuve muchas crisis que terminaban en consolaciones para el alma, viajes inesperados, amistades que jamás voy a olvidar. Conocí la miseria tanto económica como humana, pero al final puedo decir que lo logré y le saqué el mayor provecho posible.
Al volver a Tijuana la vida era muy rara demasiado “material” para mí, estuve en shock. Perdí amistades y reforcé otras definitivamente me di cuenta de con qué tipo de personas quiero estar y con cuáles no. Cerré círculos que parecían espirales que no tenían fin. Perdí a mi Tita(mi abuela) lo cual es muy raro y creo que aún no lo asimilo del todo.
Cometí errores, creí sentir cosas que no eran, me involucré con gente que no debía, fui a muchos conciertos, fui independiente, estudié un semestre de una carrera que no me gustó, tome decisiones, crecí, tropecé, maduré.
Él siempre estuvo presente, no físicamente pero siempre estuvo en mis pensamientos, lo sentía, lo leía, a veces lo escuchaba. Pero este 2010 me dejó verlo para cerrar con el corazón lleno de felicidad y amor(así como con muchas caritas felices en el corazón ajam, ajam). Si, ese 2010 me dejó muchísimas cosas, pero la más importante es él, no tengo dudas de que el 2011 es nuestro.

Esta canción dice mucho de este año, aparte ver a Fito en vivo hace un par de meses fue un highlight.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Intramuros (esta noche estoy solo)

Vuelvo a postear algo de "Primavera con una esquina rota" de Benedetti. Este libro significa tanto, tanto para mi y éste capítulo en especial hoy significa más, mucho más que antes.


Esta noche estoy solo. Mi compañero (algun dia sabras el nombre) esta en la enfermeria. Es buena gente, pero de vez en cuando no viene mal estar solo. Puedo reflexionar mejor. No necesito armar un biombo para pensar en vos. Diras que cuatro años, cinco meses y catorce dias son demasiado tiempo para reflexionar. Y es cierto. Pero no son demasiado tiempo para pensar en vos. Aprovecho para escribirte porque hay luna. Y la luna siempre me tranquiliza, es como un balsamo. Ademas ilumina, asi sea precariamente, el papel, y esto tiene su importancia porque a esta hora no tenemos luz electrica. En los dos primeros años ni siquiera tenia luna, asi que no me quejo. Siempre hay alguien que esta peor, como concluia Esopo. Y hasta peorisimo, como concluyo yo.
Es curioso. Cuando unos esta afuera e imagina que, por una razon o por otras puede pasar varios años entre cuatro paredes, pienso que no aguantaria, que eso seria sencillamente insoportable. No obstante, es soportable, ya se ve. Al menos yo lo he soportado. No niego haber pasado momentos de desesperacion, ademas de aquellos en que la desesperacion incluye sufrimiento fisico. Pero ahora me refiero a la desesperacion pura, cuando uno empieza a calcular, y el resultado es esta jornada de clausura, multiplicada por miles de dias. No obstante, el cuerpo es mas adaptableque el animo. El cuerpo es el primero que se acostumbra a los nuevos horarios, a sus nuevas posturas, al nuevo ritmo de sus necesidades, a sus nuevos cansancios, a sus nuevos descansos, a su nuevo hacer y a su nuevo no hacer. Si tenes un compañero, lo podes medir al principio como a un intruso. Pero de a poco se va convirtiendo en interlocutor. El de ahora es el octavo. Creo que con todos me he llevado bastante bien. Lo bravo es cuando las desesperaciones no coinciden, y el otro te contagia la suya, o vos le contagias la tuya. O tambien puede ocurrir que uno de los dos se oponga resueltamente al contagio y esa resistencia origine un choque verbal, un enfrentamiento, y en esos casos justamente la condicion de clausura ayuda poco, mas bien exacerba los animos, le hace a uno (y al otro) pronunciar agravios, y, algunas veces, hasta decir cosas irreparables que enseguida agudizan su significado por el mero hecho de que la presencia del otro es obligatoria y por lo tanto inevitable. Y si la situacion se pone tan dura que los dos ocupantes del lugarcito no se dirijan la palabra, entonces tal compañia, embarazosa y tensa, lo deteriora a uno mucho mas, y mas rapidamente, que una soledad total. Por suerte, en este ya largo historial, tuve un solo capitulo de este estilo, y duro poco. Estabamos tan podridos de ese silencio a dos voces. que una tarde nos miramos y casi simultaneamente empezamos a hablar. Despues fue facil.
Hace aproximadamente dos meses que no tengo noticias tuyas. No te pregunto que pasa por que se lo que pasa. Y lo que no. Dicen que dentro de una semana todo se regulizara otra vez. Ojala. No sabes lo importante que es una carta para cualquiera de nosotros. Cuando hay recreo y salimos, de inmediato se sabe quienes recibieron cartas y quienes no. Hay una extraña iluminacion en los rostros de los primeros, aunque muchas veces traten de ocultar su alegria para no entristecer mas a los que no tuvieron esa suerte. En estas ultimas semanas, por razones obvias, todos estabamos con caras largas, y eso tampoco es bueno. De modo que no tengo respuesta a ninguna pregunta tuya, sencillamente porque carezco de tus preguntas. Pero yo si tengo preguntas. No las que vos ya sabes sin necesidad de que te las haga, y que, dicho sea de paso, no me gusta hacerte para no tentarte a que alguna vez (en broma, o lo que seria mucho mas grave, en serio) me digas: Ya no. Simplemente queria preguntarte por el viejo. Hace mucho que no me escribe. Y en este caso tengo la impresion de que no hay ninguna otra causa para la no recepcion de cartas. Solo que hace mucho que no me escribe. Y no se por que. Repaso a veces (solo mentalmente, claro), lo que recuerdo haberle escrito en algunos de mis breves mensajes, pero no creo que haya habido en ellos nada que lo hiriera. ¿Lo ves a menudo? Otra pregunta: ¿como le va a Beatriz en la escuela? En su ultima cartita me parecio notar cierta ambiguedad en sus datos. ¿Te das cuenta que te extraño? Pese a mi capacidad de adaptacion, que no es poca, esta es una de las faltas a las que ni mi animo, ni mi cuerpo se han acostumbrado. Al menos, hasta hoy. ¿Llegare a habituarme? No lo creo. ¿Vos te habituaste?

Mario Benedetti -Primavera con una esquina rota

domingo, 19 de diciembre de 2010

Muérdeme

"...ven conmigo dame alivio ven a verme dulcemente, ven conmigo... dame luz..." -A.M. Colmenares

jueves, 16 de diciembre de 2010

Extrañar...

Pasan los días y es inevitable recordar lo que estaba pasando hace tan solo unos atrás, en este momento. La sonrisa en el corazón que tenía se transforma y es inevitable que se arrugue. Al recordar siento un hoyo en el estómago,me duele el pecho, se me hace un nudo en la garganta, en fin una serie de malestares físicos evidentemente ocasionados por su ausencia.
Abusamos de la retórica, decimos cosas sin pensar en realidad en el poder de ellas. Yo he sido una de esas “abusadoras” de los “te extraño” era muy fácil repartirlos y decir que durante distintas circunstancias he extrañado a alguien, pero la verdad es que esa palabra es mucho más compleja de lo que parece y hasta que uno no pasa por ciertas cosas puede comprender el verdadero significado de extrañar. Por ahí he escuchado que “querer es disfrutar, amar es sufrir” no estoy del todo en acuerdo pero, se que al amar de lejos definitivamente se sufre. Es terrible sentir que te falta algo, se necesita un remedio pero ese remedio no se puede comprar en la botica, ni en la tienda, tampoco funcionan los remedios caseros clásicos de las abuelas. Lo peor es que sabes cual es pero no es tan sencillo, ese remedio es el volver a sentir esa cercanía, volver a sentir que cuando volteo está allí durmiendo tranquilo a mi lado, sentir que sin importar lo que sea voy a mirarlo y en sus ojos voy a encontrar la tranquilidad, en silencio.
Hoy me encuentro sola en cama, una cama que grita su ausencia cuando ni siquiera lo conoce, pero sabe que a mí me hace falta. No quiero seguir abusando de las palabras, no quiero rayar en lo cursi, solo quería que quedara claro cuánto me hace falta.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Crónicas de Zoé

-Te vas ahora?- me dijo Alonso
-Yo creo que sí, ya es tarde son las dos.
-Mmm, bueno… segura que te vas?- me decía con un tonito como diciéndome que no me fuera
-Esta bien, vamos al cuarto- Le dije
Paz y Sofía me esperaban en el lobby del hotel, eso me ponía un poco de nervios, me comprometía a no tardarme.
Ya en la recamara estuvimos platicando un rato, dándonos besitos y ya. Cuando le dije que me tenía que ir sin pensarlo me tumbó sobre la cama, se subió en mi y empezamos a besarnos, cada vez de manera más apasionada, más intensa. Nuestras ropas fueron cayendo hasta que llegamos a estar totalmente desnudos. Los mejores besos de mi vida los he recibido de parte de el, las mejores caricias. La verdad no sé que tanto quieran saber acerca de esto, si no quieren saber detalles sáltense un pedazo. Si te interesa mi vida sexual, sigue leyendo.
Los besos de Alonso me consumían, yo estaba que me moría por comérmelo totalmente. Suavemente fue bajando hasta que con su boca tocó ahí, el lugar de donde brota todo, ese botón. Mi mundo estaba ahí ese era ni más ni menos el centro del universo, su manera de besar era deliciosa llegué al primer clímax, el primero de varios. Subió hasta llegar de nuevo a mi boca y sellamos ese momento con un delicioso beso.
-Quiero hacerte el amor Zoé, déjame hacerlo- me dijo al oído con una voz suave.
-Hazlo- fue todo lo que pudo salir de mi boca.
Se paró por un condón, se lo puso y allí empezó todo, fue tan suave tan divino. No ha habido mejor sensación hasta el momento que sentirlo dentro, sentir como nuestros cuerpos se compenetraban, nos habíamos convertido en solo una persona. De ahí se desprendieron varios orgasmos, hasta que llegamos al más importante, el final donde los dos moríamos de placer.
Me di cuenta de la hora, eran las 4:30am, tiempo de irme a casa, el me pidió que me quedara pero con qué cara iba a decirles a mis papás que iba a quedarme a dormir con un tipo que acababa de conocer, así que nos dimos un último beso, un beso que estoy esperando a que se repita, lo mejor es que no falta mucho…